El hombre de fuego

Los canales helados, el aire lleno de agua, el termómetro derrotado, la nieve fina que amenaza y el viento agitando las espadas. No hay dolor, sólo frío, un frío que aterroriza los tuétanos. Si veis a alguien fumando en Amsterdam en enero bajo la nieve… temedle. Está dispuesto a hacer eso por un pequeño placer efímero. Imaginaos lo que será capaz de hacer por amor. Es de fuego.

Deja un comentario

Descubre más desde Javier Caravaca

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo

search previous next tag category expand menu location phone mail time cart zoom edit close